Blonde Redhead El Plaza Condesa 2013

 

 

Por: Pilar Garibay / @pillaruk

Fotografías: Jaime Fernández / @jaimefphoto

 

 

Los vi por primera vez hace más de 3 años en el teatro de la ciudad, en uno de los balcones más altos y lejanos del escenario, cosa que no evitó que me enamoraran y cautivaran como pocos grupos.

Disfruté tanto el concierto que me prometí que al llegar a casa escucharía absolutamente todos los discos de Blonde Redhead. Quería entender las letras de las canciones, por que decían cosas que me llegaban a un lugar realmente profundo, y sí, me di cuenta de que le hablaban a una parte de mí que se sentía vulnerable, triste, perdida, sola, enamorada, medio bruja y hasta mágica.

Blonde Redhead regresó a México el pasado viernes, al escenario del cada vez más popular Plaza Condesa. Fui según yo, sabiendo perfectamente que sería lo que vería, pero me volvieron a sorprender. Minutos antes de que iniciara el show, le dije a los amigos que me acompañaban “Ahorita que salgan, vas a ver a la morra más sexy del mundo”. Me parece que Kazu Makino, además de ser extraordinaria cantante es muy sexy en el escenario, no sólo por el hecho de tocar la guitarra, el teclado, bailar o cantar, sino porque se nota que lo disfruta con todo el corazón, como si fuera la primera vez que lo hiciera.

Claro que el trabajo de Simone y Amedeo Pace, los gemelos que siempre lucen serios pero muy concentrados en lo que hacen, también es admirable.

Para iniciar el concierto tocaron la excelente “Falling Man”, seguida de “Dr. Strangeluv” la cual me hizo ponerme de color azul, al menos así me sentía. Luego siguió “Spring by summer fall” y al ritmo de la música, todos empezamos a movernos un poco más. Siguieron ”Not getting there” y “Here sometimes”, que nos hicieron por fin caer en sus garras completamente. Ésta última tornó el ambiente más rockero, y sumergida en el trance de colores azules y morados, pensaba en la importancia que tienen los sonidos electrónicos en la música, cómo la transforman y ayudan a que el ambiente se ponga de un color distinto al del rock que es totalmente puro, con muchas más posibilidades.

Cuando empezó a sonar “Messenger”, sentí otra vez ese azul más claro ocasionando que me pusiera de color rojo; mientras él cantaba y ella hacia sonar el teclado, a mí me daban ganas de llorar. Parecía una plática entre el sonido de la voz de Amedeo y el teclado de Kazu. Una plática que te hacía sentir una feliz tristeza, una rica depresión, sentimientos encontrados de querer abrazar a alguien y estar sólo o en todas partes a la vez.

Seguirían canciones con sonidos galácticos, y ganas de bailar y cantar, hasta que finalmente tocaron dos de mis favoritas: ”In particular” y “23”, seguidas por “Melody Of Certain Three” la cuál culminó con un momento poderoso y estridente antes del Encore.

En un momento del concierto ella dijo por el micrófono algo así como “No entiendo o no puedo creer que sean tan buenos con nosotros” y se mostró muy agradecida con el público. Me daban ganas de explicarle por qué, de decirle todas las cosas lindas que siento cuando escucho su música, lo identificada que me siento con sus letras y darle las gracias, aunque fuera telepáticamente.

Cerraron un concierto hermoso, fino y muy emocionante con “Equus”. Fue una experiencia en la que todos por un momento nos dejamos vulnerar con la música de Blonde Redhead; de esos conciertos que no quiero que terminen, en los que me gustaría que se quedaran a tocar muchas horas más.

Blonde Redhead El Plaza Condesa 2013  Blonde Redhead El Plaza Condesa 2013  Blonde Redhead El Plaza Condesa 2013  Blonde Redhead El Plaza Condesa 2013 Blonde Redhead El Plaza Condesa 2013 Blonde Redhead El Plaza Condesa 2013   Blonde Redhead El Plaza Condesa 2013 Blonde Redhead El Plaza Condesa 2013 Blonde Redhead El Plaza Condesa 2013 Blonde Redhead El Plaza Condesa 2013  Blonde Redhead El Plaza Condesa 2013 Blonde Redhead El Plaza Condesa 2013 Blonde Redhead El Plaza Condesa 2013

Facebook Comments
Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Email this to someone