No es ningún secreto que Gaspar Noé es un provocador. Ya sea por su obsesión con lo explícito (la violencia, el sexo o el drama) o los argumentos que sostienen sus películas, desde la formidable y violenta I Stand Alone, su ópera prima, el nombre del director argentino se ha caracterizado por acompañar retratos ultra violentos de realidades sórdidas francesas. Con su segundo trabajo, la muy popular pero poco amable Irreversible, Noé no tardó en posicionarse como un director a seguir, cuyo éxito se fundamental primordialmente por la mórbida expectativa que sus películas siempre han generado, y LOVE no es la excepción.

“La administración de este cine advierte a su audiencia”, reza el primer cuadro que antecede 7 minutos de masturbación a cuadro y que, como homenaje directo a una cita similar en la versión que hicieran Andy Warhol y Paul Morrisey de Frankenstein en los ’60 (y que sirve como una soberbia auto comparación, naturalmente provocativa) abre la nueva película del francés, su primera en 3D, y quizá la más floja en su ya extensa filmografía.

LOVE, como su título bien advierte, es una historia de amor (y desamor…y de hacer el amor) entre un joven estadunidense viviendo en París (Karl Glusman en el papel de Murphy) y el triángulo amoroso que nace cuando él y su pareja Electra (la novel e intensa Aomi Muyock, la mejor de todo el elenco) deciden involucrarse en una relación con su vecina Omi (Klara Kristin, también novata) que lentamente se desenvuelve en encuentros sexuales grupales, mismos que eventualmente desencadenan una vorágine de celos y destrucción emocional entre sus desubicados personajes.

Sí, por primera vez Gaspar Noé parece contenerse temáticamente y, para sorpresa (aún no decido si grata o no) del espectador, escapa de la sordidez que envuelve su obra y decide enfocarse en una historia de amor cursi, sentimentaloide y melodramática que, aunque magistralmente actuada por sus tres actores principales, lo único nuevo que ofrece en sus excedidos 135 minutos de duración responde a la natural necesidad de Noé por provocar un shock en la audiencia.

Captura de pantalla 2015-10-29 a la(s) 03.51.41 p.m.

El sexo explícito y las secuencias extendidas de felaciones, masturbación y tríos sexuales (que por más que el director lo intenta, nunca logran rebasar el mero morbo facilón), aunque contrastan con el rosa planteamiento de una historia de amor, también se sienten como un excesivo e innecesario gimmick que, si bien llevará a la gente a las salas de cine (si hubiera versión 4DX recomendaría llevar paraguas…o condón), también podría haberse ahorrado. Aunque claro está que, de ser el caso, quizá LOVE no tendría ninguna otra razón para existir.

215

 

 

Facebook Comments
Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Email this to someone