CANNES, FRANCE - MAY 13: Jury President and Actress Isabelle Huppert attends the Jury Presentation Photocall at the Palais des Festivals during the 62nd International Cannes Film Festival on May 13, 2009 in Cannes, France. (Photo by Sean Gallup/Getty Images)

(Foto por Sean Gallup/Getty Images)

Por Gonzalo Lira Galván / @gonyz. 

La recepción fue fría y despiadada. Isabelle Huppert no estaba de humor cuando atravesamos el patio del hotel donde la entrevistamos hace unos meses, donde casualmente presentó dos películas que ahora mismo es fácil encontrar espalda con espalda en la cartelera nacional (Valley of Love de Guillaume Nicloux y Más Fuerte que las Bombas de Joachim Trier).

Primero quise creer que la razón de su molestia era el hecho de que tenía prisa por llegar a la premier de una de sus películas; después quise adjudicárselo al hecho de que las entrevistas debimos hacerlas sin siquiera haber visto la película antes, hasta que finalmente supe con certeza que su enojo se debía a una “periodista grosera” que se atrevió a preguntarle sobre su envejecimiento a cámara y, para acabarla de chingar, el colega con el que compartí tiempo de entrevista no tenía ni idea de quién era la actriz o siquiera algo (por mínimo que fuera) de su emblemática carrera. De esas veces que todo huele a catástrofe.

Desmaquillada y aún sin arreglarse para su aparición pública, la actriz francesa nos regaló unos minutos antes de la presentación de Valley of Love (Un Lugar para decir Adiós), no sin antes sacudirnos un poco con su imponente presencia; sus ojos verdes cristalinos, su mirada penetrante que con los años ha acumulado el sufrimiento de los personajes que la hemos visto interpretar en pantalla, apenas podían verse con la escasa luz que sólo alumbraba la mesa en la que se tomaba un café solitaria y en silencio. Cuando la saludé le aclaré que sabía que en Francia se deben dar dos besos y que dárselos a ella para mí era un privilegio. Esbozó una sonrisa, de esas que ni forzando el mal humor se asoman. Un triunfo, creí. Pero el gusto me duró poco.

“¿En qué momento de tu carrera crees que te encuentras?”, preguntó el colega mientras le temblaban las manos.

“¿En qué momento? No entiendo. Mi carrera no ha terminado como para hablar de momentos”, lo frenó en seco. “No entiendo qué es lo que quieres saber”, agregó incómoda.

Asustado, el chico me miró y agregó en español: “Es que quiero saber qué cree que le falta lograr profesionalmente”, me dijo desesperado. Traduje su duda, aunque la respuesta no mejoró.

 “Ah, en ese sentido”, dijo un poco más relajada. “No creo que me falte nada porque no me rijo de esa forma”, continuó la actriz. “Yo no me fijo en qué no tengo o qué no he hecho. Yo simplemente busco buenos directores con los que pueda trabajar bien”.

“Pero has trabajado con tremendos directores como Michael Haneke o Claire Denis”, la interrumpí. “Sé que trabajar con Haneke es una de tus experiencias preferidas. ¿Cómo es tu relación con los directores? ¿Qué esperas de ellos para poder realizar tu trabajo?”, pregunté.

 “Son directores con los que no es difícil trabajar. Son intensos pero la dinámica no es complicada. Eso es lo que tienen los mejores. Lo difícil es trabajar con alguien sin experiencia. Un actor debe encontrar las preguntas que hará en el set desde el guion. Un buen guion de inmediato desata mi curiosidad creativa. Si el guion es bueno, como sucede con gente como Haneke, las preguntas nacen desde antes y, si el director es competente, sabrá respondértelas. Ahí se termina el problema. Yo nunca he concebido mi trabajo como una serie de obstáculos que atravesar. Creo que un buen director debe llegar armado al set con respuestas a preguntas que ni siquiera se le han formulado. Pero como trabajo sólo con buenos directores, muchas veces esas preguntas ni siquiera salen, ¿sabes?”

“¿Qué ha sido lo más difícil de actuar?”, preguntó el otro chico, notablemente nervioso y ya sin control de la entrevista.  “Nada es difícil”, lo frenó nuevamente Isabelle. “¿Qué no escuchaste lo que acabo de decirle a él?”, preguntó desesperada.

img-isabella-huppert-_144239117221

“La verdad no hemos visto la película”, debí confesarle antes de que lo descubriera y también se pusiera en mi contra. “Por lo mismo, me gustaría que mejor nos platiques de tu proceso de actuación: ¿Eres alguien que llega al set ya en personaje? ¿Necesitas tiempo para desarrollar un papel o algún tipo de complicidad con el director?”

 “No. No necesito ningún tipo de complicidad ni necesito que el director nutra mi actuación. Para mí el proceso empieza en cuanto eliges hacer la película. Ese momento es el más importante porque significa que ya percibiste una serie de elementos que están ahí presentes y de los que tomarás provecho para lograr sacar el proyecto a flote de la mejor manera.

Para mí, el personaje nace apenas doy el sí a un proyecto. A partir de ahí éste empieza a crecer dentro de mí. Ya después todo es un proceso que involucra el maquillaje y el vestuario para terminar de creértela. Gradualmente construyes al personaje, aunque a mí me gusta referirme a estos como ‘personas’, porque un personaje es algo muy abstracto y yo siempre he sentido que me poseen ‘personas’. Eso es interesante de la actuación, que por más real que sea esa ‘persona’, no deja de ser diferente a ti, y respetar eso es a veces complicado. Siempre debes luchar con las ganas de convertir a esa ‘persona’ en una nueva versión de ti misma.”

“¿Recuerdas tus primeras películas?”, preguntó resignado ya el otro chico.

 “Sí, las recuerdo”, respondió cambiando el tono y dejando clara su molestia hacia él…

“¿Qué recuerdas de ellas?”, agregó.
“Bueno, no las recuerdo como mis primeras películas ni como experiencias particularmente complicadas. Desde siempre me ha gustado llegar al set con confianza de mi talento. He trabajado con buenas actrices jóvenes, muy talentosas, y he notado que tampoco actúan como novatas. Es importante estar en total control de lo que estás haciendo y comportarte como si no fuera tu primera vez. Porque, a menos de que seas una improvisada, la realidad es que para llegar al cine ya debiste haber actuado tiempo atrás. Aquí el único diferenciador es que hay una cámara. De eso se trata ser actriz, de no fijarte en esos detalles y simplemente actuar”.

“Ahora que mencionas el hecho de ver o no cada experiencia como algo nuevo y distinto, recuerdo mucho tu trabajo en I Heart Huckabees (Dir. David O. Russell), que considero uno de tus trabajos más arriesgados…”

 “Oh, ¿de verdad? ¿la conoces?”, preguntó Isabelle mientras soltó la primera risa genuina…

“Sí, creo que te muestra en un tenor que pocas veces ha sido explorado en tu carrera”, continué. “Llama mi atención porque eres alguien mejor conocida por tus roles dramáticos. ¿Cómo fue la preparación para esa película, que no es más que un experimento en un terreno que pocas veces exploras como la comedia? Sobre todo, ¿cómo fue trabajar con David, que es bien sabido enloqueció durante ese rodaje?”

“Justo anoche me dijeron que David ha cambiado mucho. Eso me da mucho gusto porque es un gran director, muy inteligente y lleno de talento pero que en ese momento estaba convertido en un verdadero monstruo enloquecido. Me gustó mucho trabajar con él pero en ese entonces sí se trataba de alguien con quien debías mantener tu distancia. Creo que en esa época él estaba fuera de sí porque sabía que tenía talento pero sus películas no tenían el éxito que afortunadamente ya logran conseguir.

Es curioso que saques esa película en la conversación porque fue muy interesante hacerla. No sólo por las circunstancias que estás subrayando, que la convirtieron en un rodaje alucinante, sino porque era un proyecto muy ambicioso. Pasaron muchas cosas extrañas en ese rodaje. Por ejemplo, Jason Schwartzman aseguraba que me había conocido cuando era pequeño y yo no lo recordaba, aunque seguramente alguna vez lo vi en casa de Francis Ford Coppola, que es su tío”.

“¿Cuáles son tus mejores y tus peores memorias en un set?”, preguntó el otro chico.

“No tengo malos recuerdos. Hacer películas te enfrenta constantemente con una variedad inmensa de situaciones. Uno de mis ejemplos preferidos es una película que filmé en Filipinas llamada Captive, sobre un grupo de personas que son secuestradas por extremistas islámicos. El director Brillante Mendoza tiene una forma muy intensa de filmar que nunca había experimentado. Él de verdad buscó construir sets y ponernos en situaciones difíciles para convencernos de que estábamos en medio de una guerra, secuestrados y en las peores condiciones. Pero para mí fue increíble. Me encantó meterme a la jungla, quedarme varada ahí sin comodidades y vivir de verdad las situaciones que le ocurrían al personaje, por más radicales y peligrosas que fueran. Fue algo muy extremo y desgastante pero, aun así, lo recuerdo como una excelente experiencia.”

“Cuando experimentas situaciones como esa, como actriz y como persona, ¿qué haces para salir del personaje y la situación? ¿cómo logras que una experiencia así no te afecte en tu vida cotidiana ni de manera inconsciente?”, concluí.

“Ay, no… Yo cuando termino de filmar lo único que quiero es correr a mi casa y tirarme en la cama. Me olvido rápido de las ‘personas’ que interpreto. Creo que la gente suele confundir el trabajo de un actor con el del espectador. Mientras ustedes como público sufren, desde su perspectiva, nosotros como actores sentimos placer. Y en ocasiones, cuando ustedes gozan viéndonos y ríen, nosotros solemos estar incómodos sufriendo, ¿me explico?”, aclara entre risas. “De eso se trata. El actor y el espectador tienen trabajos distintos. Es algo que sé bien porque yo también soy espectadora y tengo muy clara esa diferencia. Como público estás más vulnerable para llevarte a casa las imágenes e historias que te afectaron de la película, mientras que como actriz no me guardo nada. Te aseguro que, si lo hiciera, ya me hubiera vuelto loca de depresión.”

Isabelle Huppert puede ser vista actualmente en la cartelera nacional gracias a ‘Un Lugar Para Decir Adiós’ (de Mantarraya) y ‘Más Fuerte Que Las Bombas’ (de Cine Canibal).

i-heart-huckabees-isabelle-huppert-jason-schwartzm-5-rcm0x1920u

louder-than-bombs

michael-haneke-profession-realisateur-michael-h-profession-director-14-05-2014-2-g

 

Facebook Comments
Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Email this to someone