En 2010, el australiano David Michôd tomó la pantalla grande por sorpresa con Animal Kingdom, la historia de Joshua “J” Cody (James Frecheville), un joven de 17 años que tras la muerte de su madre debe quedarse a vivir con su despiadada y criminal familia, encabezada por la terrorífica abuela Janine (Jacki Weaver, formidable), al mismo tiempo que un detective encargado de vigilarlos (Guy Pearce) busca sacar al joven de tan oscuro círculo familiar. La película, en su momento, gozó de excelentes críticas, premios y nominaciones (la propia Weaver sorprendió con una nominación al Oscar) pero sobre todo, posicionó a Michôd como un gran director a seguir. La 12ª edición del Festival Internacional de Cine de Morelia fue la oportunidad ideal para darle al australiano el seguimiento prometido gracias al estreno de su segundo largometraje de ficción como director The Rover.

Han pasado diez años desde un terrible colapso económico global y Eric (el infalible Guy Pearce) es una de las tantas personas viviendo en la absoluta miseria del duro paisaje australiano. Un día manejando su auto, su última posesión material tras la crisis, Eric es asaltado por un grupo de hombres encabezado por Henry (Scoot McNairy) y su hermano. Ante la inminente violencia a la que este evento lleva y después de haber perdido su auto de manos de esta pandilla, Eric decide tomar al herido hermano de Henry, quien es abandonado y yace en el terroso suelo donde las balas cruzaron y lo hirieron.

El hermano menor de Henry, ahora en manos del solitario Eric, es frágil. Su descuidada dentadura y una colección de tics y tartamudeos nos dejan ver que no se trata de un maleante sino de alguien sumamente débil, física y mentalmente. Eric decide llevarlo con un médico y sacarlo de su moribundo estado, más por conseguir información que lo lleve a recuperar su auto que por un verdadero interés en su salud. El nombre del joven, sabemos tan pronto despierta de su estado inconsciente, es Rey. Interpretado con una sorprendente fragilidad por el todavía poco valorado Robert Pattinson (sí, el ex vampiro levanta suspiros de Crepúsculo), Rey pronto es obligado por Eric a “soltar la sopa” y decir todo lo que sabe de su prófugo hermano para así llegar a él y cobrar venganza.

Tan sencilla como suena la historia de The rover, la nueva película de David Michôd se enfoca más bien en hacer un estudio de sus personajes y la improbable relación que nace entre ellos, al mismo tiempo que se sirve del futurístico y apocalíptico escenario australiano (los desiertos tipo Mad Max predominan) para hacer un comentario sobre las consecuencias de la sociedad  materialista en la que habitamos y su probable destino. Pero el reflector de la película está, justificadamente, sobre los actores principales.

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moreliaw1

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